miércoles, 31 de octubre de 2012


LA DETECCIÓN OPORTUNA ES FUNDAMENTAL PARA EL TRATAMIENTO EN EL CÁNCER DE MAMA.

martes, 30 de octubre de 2012



 SEGURIDAD DEL NIÑO MIENTRA VIAJA



¿Qué son los sistemas de retención infantil?
Llamamos así a las sillas y otros dispositivos de sujeción (capazos, elevadores con arnés y elevadores) homologados para transportar a los niños de forma segura en los coches.
¿Por qué es importante que los niños los utilicen?
Porque sabemos que el riesgo de lesiones disminuye un 75% cuando el niño viaja en un sistema de retención correctamente colocado.
En caso de accidente, si el niño no está bien sujeto, sale proyectado y se golpea contra el interior del coche con una fuerza mucho mayor a la de su propio peso. Esta fuerza es capaz de producir lesiones graves o mortales, incluso circulando por ciudad a una velocidad menor de 50 km/hora. Hay que tener en cuenta que los accidentes de circulación son una de las primeras causas de mortalidad infantil en los países desarrollados, además de provocar las lesiones más importantes.

Grupos de sillas y peso y talla admitidos:

Portabebés del grupo 0 (de 0 a 10 kg y menos de 76 cm)
Dentro de este grupo están los capazos adaptados para recién nacidos, de hasta 10 kilos de peso. Debe instalarse en el asiento posterior del vehículo, en posición transversal. La cabeza del niño debe estar orientada hacia el interior del coche para protegerle mejor en caso de colisión lateral.

Sillas infantiles del grupo 0 y 0+ (de 0 a 13 kg y menos de 92 cm)
Sillita para llevar al bebé en la parte trasera o en la parte delantera del vehículo, siempre que el airbag del copiloto esté desconectado o no disponga de él. La colocación de la sillita será siempre en sentido contrario a la marcha. El sistema protege al bebé a través de unos arneses dispuestos en la propia silla, que va anclada al vehículo.

Sillas infantiles del grupo 1 (de 9 a 18 kg y de 92 a 108 cm)
El niño va sujeto a la silla a través de un arnés y éste al coche, permitiendo su colocación en ambos sentidos de la marcha. Es muy importante ajustar la silla a medida que crece el niño y evitar holguras, tanto en los arneses, como en la instalación con el cinturón. Se debe tener cuidado con la ropa de abrigo, que debe quitarse o al menos desabrocharse para que el arnés quede bien pegado al cuerpo del niño. Además, ha de controlarse siempre que el niño no saque los brazos de los arneses. Este grupo puede adquirirse con anclaje Isofix.

Sillas infantiles del grupo 2 (de 15 a 25 kg y de 98 a 123 cm)
El elevador con respaldo permite adaptar el recorrido del cinturón de 3 puntos del coche a los sistemas de retención, utilizando el cinturón de seguridad del vehículo para sujetar al niño. Con este sistema el niño puede viajar en el asiento delantero o en el trasero y en el sentido de la marcha. Al igual que en el grupo anterior, es importante tener cuidado con la ropa de abrigo para que el cinturón quede bien pegado al cuerpo.

Sillas infantiles del grupo 3 (de 22 a 36 kg y de 115 a 150 cm)
El elevador permite que el niño pueda utilizar el cinturón de 3 puntos del coche. Puede ir tanto en el asiento delantero como en el trasero, en el sentido de la marcha.
No es conveniente tener prisa para cambiar a los niños a una silla del grupo superior. Para los más pequeños, una silla del grupo 0+ es más segura que una silla del grupo 1 para los pesos en que ambos grupos se solapan. Asimismo, se recomienda utilizar un elevador con respaldo (grupo 2) hasta que el pequeño mida 1,35 metros, si el sistema lo permite.
¿Todas las sillas son igual de seguras?
Conviene conocer que hay en el mercado algunos complementos diseñados para aumentar la seguridad de las sillitas:
·         El sistema Isofix: es un sistema de anclaje de la sillita a la carrocería del coche que facilita su colocación y evita errores de instalación. Además de dos anclajes al asiento tiene un tercer punto de anclaje, llamado Top Tether o una pata de apoyo que sujeta la silla al suelo del vehículo. No todos los coches permiten el sistema de anclaje Isofix, por lo que antes de comprar una silla con este sistema conviene consultar el manual del coche.
·         El cojín de seguridad: es un innovador sistema de protección para niños del grupo 1 (9-18 kg) que consiste en un cierre anterior con un cojín de seguridad. Elimina los arneses de sujeción con lo que se disminuye el riesgo de que los niños saquen los brazos y los desplazamientos cervicales. Sin este cojín, el sistema de retención puede ser utilizado para el grupo 2.
·         Otros dispositivos de protección: protectores cervicales, protectores de impacto lateral, reguladores en altura del reposacabezas, etc.

lunes, 29 de octubre de 2012

CODO DE NIÑERA



 Especialistas de la Asociación Argentina de la Cirugía de la Mano (AACM) afirman que el “tirón de codo” (subluxación de la cabeza del radio también llamado “prono doloroso” o “codo de niñera”), junto con las fracturas de muñeca y codo, son las lesiones más frecuentes en los niños. 

Usualmente, es producida por los propios padres al ejercer una tracción en el eje del miembro con rotación del antebrazo. En caso de que el niño sufra esta alteración, la atención médica debe ser inmediata. Es más frecuente en niñas, el brazo izquierdo, entre 1 y 6 años (con pico máximo entre los 2 y 3 años). Ocurre luego de “tironear” al niño de la mano.
Luego de este antecedente, aparece un dolor intenso en torno al codo y deja de mover el miembro superior. A veces puede escucharse el chasquido que provoca la salida (subluxación) o acomodamiento del radio. El diagnóstico es clínico (no es necesario realizar radiografías ni ecografías). Se debe investigar, antes de iniciar alguna maniobra de reacomodamiento, si hay signos de compromiso del hueso, arterial o neurológico.
Si hay hinchazón local u otros signos se debe solicitar radiografía para descartar fracturas.

“Muchas veces esta luxación parcial de uno de los huesos no puede verse con ninguna radiografía, ya que a esta edad es en mayor parte cartílago” aseguró el doctor Paul Pereira, Miembro de la Asociación Argentina de la Cirugía de la Mano. 

“Si bien no se sabe la causa exacta, debido a la anatomía y laxitud de las articulaciones en los niños, esta lesión es mucho más frecuente que ocurra a edades menores de 5 o 6 años, no existiendo en niños más grandes ni en los adultos”, agregó el Dr. Andés Dogliotti, Miembro de la Asociación Argentina de Cirugía de la Mano (AACM).

Cómo se trata: Aunque puede ocurrir que los codos subluxados se reacomoden solos con el paso del tiempo, la mayoría de las veces es necesaria la intervención médica para manipular los huesos del antebrazo de manera que la cabeza del radio vuelva a su lugar.

“Los niños con prono doloroso suelen reconocerse fácilmente por su presentación clínica y son rápidamente tratadas a través de una simple técnica de reubicación. Es una de las satisfacciones más grandes que un medico puede tener, ya que logra calmar inmediatamente el dolor, y permite recuperar el movimiento espontáneo del brazo rápidamente”, indicó el doctor Dogliotti.


Subluxación de la cabeza del radio


Es una dislocación de un hueso en el codo llamado radio. Dislocación significa que el hueso se sale de su posición normal en la articulación del codo.


La lesión también se denomina dislocación o luxación de la cabeza del radio.


Causas, incidencia y factores de riesgo

La subluxación de la cabeza del radio es una afección común en niños pequeños y usualmente afecta a los menores de cinco años de edad. La lesión se presenta cuando se hala a un niño del brazo o de la muñeca con demasiada fuerza. Esta afección se observa a menudo después de que alguien levanta al niño de un brazo, por ejemplo, al tratar de levantarlo sobre un andén o escalón alto.
Otras formas en que se puede presentar esta lesión abarcan:
  • Interrumpir una caída con un brazo
  • Voltearse de una manera inusual
  • Columpiar o balancear a un niño pequeño de los brazos al jugar
Una vez que el codo se disloca, es probable que esto se repita de nuevo, especialmente en la tercera o cuarta semana después de la lesión.
Esta afección generalmente no se presenta después de la edad de 5 años, dado que para esta época, las articulaciones y estructuras circundantes del niño son más fuertes y es menos probable que el niño se encuentre en una situación en donde pudiera ocurrir la lesión. Sin embargo, en algunos casos, la lesión puede ocurrir en niños mayores o en adultos, generalmente a partir de una fractura del antebrazo.


Síntomas

Cuando la lesión ocurre, el niño generalmente comienza a llorar de inmediato y se niega a usar el brazo debido al dolor en el codo.
  • El niño puede sostener el brazo ligeramente doblado (flexionado) a la altura del codo y presionado contra el área del vientre (abdominal).
  • El niño moverá el hombro, pero no el codo. Algunos niños dejan de llorar a medida que el primer dolor desaparece, pero siguen rehusándose a mover el codo.

Signos y exámenes

El médico examinará al niño.
El niño es incapaz de rotar el brazo a la altura del codo, de tal manera que la palma de la mano queda hacia arriba, y tiene dificultad para doblar (flexionar) el codo completamente.

Tratamiento

Algunas veces el codo volverá de nuevo a su lugar por sí solo. Aún así, es mejor llevar al niño al médico.
NO intente enderezar el brazo o cambiar su posición. Aplique una compresa de hielo al codo. De ser posible, evite mover las áreas por encima y por debajo del codo lesionado (incluyendo el hombro y la muñeca).
Lleve el niño al consultorio médico o al servicio de urgencias.
El médico reparará la dislocación flexionando el codo suavemente y rotando el antebrazo de manera que la palma quede dando hacia arriba. NO intente hacer esto usted debido a que puede causarle daño a su hijo.
Cuando la subluxación del codo retorna varias veces, el médico puede enseñarle cómo corregir el problema usted mismo. Acuda al médico para que le ayude.

Expectativas (pronóstico)

Si la subluxación del codo se deja sin tratamiento, el niño puede quedar con incapacidad permanente de mover el codo en forma completa. Con tratamiento, normalmente no se presenta daño permanente.

Complicaciones

En algunos casos, el niño puede tener problemas que limiten el movimiento del brazo.

Situaciones que requieren asistencia médica

Consulte con el médico si sospecha que su hijo tiene el codo dislocado o se niega a usar un brazo.

Prevención

Evite alzar a un niño de un solo brazo, ya sea de la muñeca o de la mano. Levántelo por debajo de los brazos, de la parte superior del brazo o de ambos brazos. No balancee a los niños agarrándolos de las manos o del antebrazo. Para balancear o columpiar a un niño pequeño en círculos, bríndele soporte por debajo de los brazos y sostenga la parte superior de su cuerpo cerca del suyo.

Nombres alternativos

Luxación de la cabeza del radio; Tirón en el codo; Codo dislocado en niños; Codo de niñera; Subluxación del codo; Luxación parcial del codo; Dislocación de la cabeza radial

HERIDA DE PALADAR LABIOS Y BOCA EN INFANTES

LA IMPORTANCIA DEL USO DEL CEPILLO DENTAL DE TAMAÑO APROPIADO (PEDIÁTRICO)


 
Si ocurre una herida en la boca es muy importante acudir inmediatamente al médico. En urgencias el especialista verificará qué tan profunda es la herida y si hay daño a estructuras importantes como nervios o vasos sanguíneos. Si la herida es superficial puede sanar por sí sola. Heridas más profundas pueden necesitar puntos de sutura. La mejor forma de evitar angustia es enseñar a los niños a mantener alejados de la boca los objetos puntiagudos y a no correr sosteniéndolos en la boca.
Las causas más frecuentes de heridas en paladar en los niños son: caer de frente llevando un objeto en la boca, lesión directa con un objeto en la boca y caer sobre un objeto con la boca abierta.
Heridas en Labios en los niños

Las heridas accidentales en labios, boca y paladar suelen ser por jugar con objetos dentro de la boca, como plumas, lápices, popotes, palos o juguetes puntiagudos. La mayoría pueden prevenirse enseñando a los pequeños a tener precaución.
HERIDAS EN LA BOCA NIÑOS
 
Si ocurre una herida en la boca es muy importante acudir inmediatamente al médico. En urgencias el especialista verificará qué tan profunda es la herida y si hay daño a estructuras importantes como nervios o vasos sanguíneos. Si la herida es superficial puede sanar por sí sola. Heridas más profundas pueden necesitar puntos de sutura. La mejor forma de evitar angustia es enseñar a los niños a mantener alejados de la boca los objetos puntiagudos y a no correr sosteniéndolos en la boca. 
Impalement injuries of the oral cavity in children